Como toda forma de vida o como toda materia existente en el mundo, la industria tecnológica de los gadgets, registra un ciclo útil que va desde su presentación por primera vez al público, seguida por su salida al mercado, distribución en miles de tiendas cruzando fronteras, hasta llegar por fin al consumidor y esperar su reemplazo, desecho o descompostura.
Seguro que muchos hemos terminado conservando gadgets que en su momento brillaron por su versatilidad e innovación, hoy solo son bellos recuerdos y sencillamente están albergados en grandes cajas junto a más artefactos o acabaron en algún cesto de basura con rumbo desconocido.
Y es que de verdad es un punto importante involucrarse en manera de lo posible sobre donde van a parar o como contribuir a que su destino sea un lugar que no afecte el medio ambiente o nosotros mismos, mejor aun que sean reutilizados de forma responsable o algunos con la probabilidad de ser reconstruidos y reingresados al mercado con precios accesibles.
En Estados Unidos existe U.S. Micro Corp. Una compañía encargada de recolectar todos aquellos dispositivos electrónicos desechados para su refabricación o en su defecto para aprovechar sus componentes después de procesarlos, recién acaban de abrir nuevas instalaciones la tarde del miércoles pasado, a 20 millas de los casinos en Las Vegas. Su primer vertedero de desechos electrónicos fue inaugurado por su presidente ejecutivo y fundador Jim Kegley en Atlanta en 1995.
Durante el proceso de recolección se encuentran dispositivos tanto muy viejos como dispositivos de épocas recientes, sin embargo hay dos vertientes que toman conciencia en los responsables de maniobrar con esta basura electrónica. La primera que muchos dispositivos tienen capacidades de almacenar información desde una memoria portátil hasta una computadora proveniente de bancos, instituciones financieras o aseguradoras.
El problema es que algunos de estos dispositivos desechados acaban en vertederos ilegales o no establecidos donde no sabes quien pueda acceder a ellos y por ende a dicha información. La otra vertiente es el impacto que estos desechos provocarían al ser arrojados en sitios que no están dispuestos para tal tipo de material como metales y plásticos que mezclados provocarían estragos si llegasen a mantos acuíferos.
Por ello se está trabajando en crear alguna certificación para este tipo de compañías recolectaras de basura electrónica o también llamada e-waste, que garanticen su procesamiento de manera responsable y no se venda a países en vías desarrollo donde la procesan bajo entornos insalubres y afectan tanto al trabajador (por lo común de bajos recursos) y al medio ambiente al utilizar sustancias muy agresivas y desechadas sin las medidas pertinentes que eviten impactar el medio ambiente.
Fuente: The Huffington Post
Imagen: Prospect Park Alliance
Seguro que muchos hemos terminado conservando gadgets que en su momento brillaron por su versatilidad e innovación, hoy solo son bellos recuerdos y sencillamente están albergados en grandes cajas junto a más artefactos o acabaron en algún cesto de basura con rumbo desconocido.
Y es que de verdad es un punto importante involucrarse en manera de lo posible sobre donde van a parar o como contribuir a que su destino sea un lugar que no afecte el medio ambiente o nosotros mismos, mejor aun que sean reutilizados de forma responsable o algunos con la probabilidad de ser reconstruidos y reingresados al mercado con precios accesibles.
En Estados Unidos existe U.S. Micro Corp. Una compañía encargada de recolectar todos aquellos dispositivos electrónicos desechados para su refabricación o en su defecto para aprovechar sus componentes después de procesarlos, recién acaban de abrir nuevas instalaciones la tarde del miércoles pasado, a 20 millas de los casinos en Las Vegas. Su primer vertedero de desechos electrónicos fue inaugurado por su presidente ejecutivo y fundador Jim Kegley en Atlanta en 1995.
Durante el proceso de recolección se encuentran dispositivos tanto muy viejos como dispositivos de épocas recientes, sin embargo hay dos vertientes que toman conciencia en los responsables de maniobrar con esta basura electrónica. La primera que muchos dispositivos tienen capacidades de almacenar información desde una memoria portátil hasta una computadora proveniente de bancos, instituciones financieras o aseguradoras.
El problema es que algunos de estos dispositivos desechados acaban en vertederos ilegales o no establecidos donde no sabes quien pueda acceder a ellos y por ende a dicha información. La otra vertiente es el impacto que estos desechos provocarían al ser arrojados en sitios que no están dispuestos para tal tipo de material como metales y plásticos que mezclados provocarían estragos si llegasen a mantos acuíferos.
Por ello se está trabajando en crear alguna certificación para este tipo de compañías recolectaras de basura electrónica o también llamada e-waste, que garanticen su procesamiento de manera responsable y no se venda a países en vías desarrollo donde la procesan bajo entornos insalubres y afectan tanto al trabajador (por lo común de bajos recursos) y al medio ambiente al utilizar sustancias muy agresivas y desechadas sin las medidas pertinentes que eviten impactar el medio ambiente.
Fuente: The Huffington Post
Imagen: Prospect Park Alliance
No hay comentarios.:
Publicar un comentario